¿Embarazo en la adolescencia, una cuestión de dos?

¿Embarazo en la adolescencia, una cuestión de dos? 2016-03-08
Publicado el 08/03/2016 en Embarazada, General, Notícias, Profesionales

Hoy reivindicamos el DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER, y un año más se reaviva el debate sobre algunas conductas cotidianas de machismo, que lamentablemente pasan desapercibidas socialmente y se aceptan como normales.

Según un informe de la ONU, una de cada tres mujeres ha sido agredida alguna vez física o sexualmente, y en la mayoría de los casos por su pareja sentimental. Desde Preinfant, donde acompañamos a las jóvenes y adolescentes en situación de vulnerabilidad durante el embarazo y la maternidad, hemos querido reflexionar sobre los modelos de dominio y sumisión que pueden producirse en sus relaciones de pareja.

Solas ante la decisión

Lucia y Maria se quedaron embarazada a los 18 años, y decidieron seguir adelante cuando ni su pareja ni su familia les apoyaba. Tuvieron que enfrentar solos las expectativas, las dudas y los miedos de ser mujeres y madres al mismo tiempo.

sexismo jóvenesSegún un informe de la Generalitat, la vulnerabilidad de estas jóvenes se agrava cuando su entorno familiar es también muy complejo, como puede ser pertenecer a culturas muy tradicionales o tener situaciones económicas irregulares.

Lucía ocultó su embarazo a todo el mundo por miedo a que su familia se enterara."Por mi religión, yo no puedo tener sexo antes del matrimonio. Cuando se enteraron, tuve que irme de casa... incluso uno de mis hermanos quería pegarme.

Ella quería ser madre relativamente joven, pero siempre se lo imaginaba con una pareja estable. En cambio, le tocó asumir toda la responsabilidad del embarazo. "Él me presionaba para hacerlo siempre sin protección, y yo tenía que tomarme la pastilla del día después. Pero a mí no me sentaba bien... y alguna vez me olvidé. Cuando me quedé embarazada, me llamó irresponsable y me echó toda la culpa a mí ".

El novio de María, al principio, también quiso desvincularse totalmente. "Me intentó convencer de que abortara porque nos llevábamos mal. Después, decidí tomar la decisión por mi cuenta, y entonces me dijo que él pasaría igualmente, tanto si lo tenía como si no."

En la mayoría de los casos las jóvenes se ven obligadas a dejar de estudiar o trabajar, y sienten que tendrán que abandonar sus proyectos para hacer frente a la maternidad. María no quería dejar sus clases, pero los profesores le presionaban para hacerlo porque los síntomas del embarazo le hacían difícil seguir el ritmo. "Él se creía que me había quedado embarazada a propósito para engancharle para siempre. ¿Se creen que a nosotras nos da igual tener que cambiar de vida?"

Abuso emocional

Antes del embarazo, muchas de estas jóvenes han vivido situaciones graves de celos, posesión o control por parte de sus parejas.

Según el estudio Prevención de la violencia de género en la adolescencia, un tercio de las adolescentes asume como normal que su pareja le controle, y según una investigación de La Xunta el 23,2% de las chicas reconocen que les han intentado aislar de sus amistades.

Lucía se defendía constantemente. "Él estaba obsesivo. Me controlaba porque creía que me iba acostando con todos los chicos había a mi alrededor, incluso los de la parada de autobús. Me llamaba a todas horas para comprobar que estaba en casa. Tenía que salir con mis amigas a escondidas ".

Únicamente con la colaboración de todo el conjunto de la sociedad se pueden sustituir estos modelos machistas por modelos de respeto mutuo. Sin embargo, la propia sociedad de consumo fomenta a menudo el’estereotipo de mujer sexy y provocadora a través de la publicidad y los medios de comunicación.

El novio de Maria la puso en duda desde el principio. "Me acusaba de haberme quedado embarazada de cualquiera. ¡Será de otro! A saber con cuántos te has ido, me decía".

Además, estas jóvenes a menudo se sienten juzgadas en diferentes ámbitos por decidir seguir adelante con el embarazo sin el apoyo de sus parejas, fuera del concepto de familia feliz. A María le daba vergüenza salir a la calle. "Sentía que todos se giraban para mirarme. Además, crees que todo el mundo te está juzgando por estar sola y con la tripa. Si al menos hubiera estado con el padre, me hubiera sentido mejor”.

Lucía sintió la desaprobación incluso por parte de la ginecóloga que la atendió en un primer momento. “¡Qué juventud! Las chicas de hoy en día no sabéis nada… Tú misma. Pero si no tienes la ayuda del padre, ¿para qué lo quieres tener?

Con apoyo es más fácil

Es fundamental sentirse acompañada y comprendida para afrontar el gran reto que hay por delante. Y como mujeres, lo más importante es saber identificar las actitudes sexistas en nuestras relaciones de pareja y en nuestra vida diaria para poder prevenir otras situaciones más graves. Por eso, es importante apoyarse en familiares o amigos/as, así como participar en grups de suport a la criança i la maternitat donde compartir experiencias con otras madres. Maria y Lucia ya lo hacen, aunque sus parejas no lo aprueben del todo. "A mi pareja no le gusta que venga a este tipo de encuentros, se cree que me meten ideas raras en la cabeza, como si fueran a ponerme en su contra. ¡Pero yo vengo porque quiero!

Puedes dirigirte a nuestro equipo de Preinfant, y una de nuestros profesionales se pondrá en contacto contigo lo antes posible.

  • Correo electrónico: webpreinfant@abd-ong.org
  • Whatsapp: 673130028
  • Teléfono: 93 114 56 90

Guía de recomendaciones para la detección de violencia machista (Ayuntamiento de Barcelona)

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